Entre la enorme colección de lienzos que alberga la parroquial destaca la misteriosa serie marcada por la cruz de la Orden del Santo Sepulcro y compuesta por retratos de fundadores y abades de órdenes religiosas, así como por los personajes más ilustres de la localidad, principalmente obispos y arzobispos, y muchos de ellos pertenecientes a la relevante familia Lobera-Villar. Decimos misteriosa porque al parecer fue encargada por D. Roque del Villar, administrador de la Orden del Santo Sepulcro en Calatayud; un hecho que le llevó a ser investigado por el Visitador Francisco de la Cueva, ya que había desviado fondos de la Orden para sufragar dicho mecenazgo, dejando una deuda de 50.000 reales de plata.